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La puerta mecánica

Planeta Tierra, 2008-02-19

Querido Alien:

Aquel hombre, el hombre al que le gustaba la comodidad, llamó el técnico de mantenimiento. La cómoda puerta mecánica no se abría al pulsar el cómodo botón. El técnico, tras averiguar la causa de la avería, le dijo a aquel hombre que la reparación costaría doscientos euros: había que cambiar un pequeño chip. Y sería conveniente, le aconsejó además, contratar un seguro de mantenimiento para evitar esto en el futuro.

Aquel hombre, el hombre al que le gustaba la comodidad, pensó que sólo serían noventa euros al año, poca cosa. A cambio le revisarían dos veces la puerta, y sólo le cobrarían las piezas que se estropeasen, no la mano de obra.

Su hijo, el hijo del hombre al que le gustaba la comodidad, le preguntó al hombre al que le gustaba la comodidad si no sería más sencillo que cada persona abriese su propia puerta con sus propias manos, con su propio esfuerzo saludable, en lugar de hacerse dependiente de motores, de circuitos impresos, de chips, de técnicos de mantenimiento, de seguros, de contratos, de dinero...

Pero el hombre al que le gustaba la comodidad no supo qué responder; a él le gustaba la comodidad.

Un abrazo.

Marcos

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